Vida tras vida, fueron
olvidando los hombres
aquella diosa virgen
que misteriosamente desde el cielo,
con amor apacible
a sus vigilias asiste
en el silencio dulce de las noches.
Ella miro sus largas guerras
con pueblos enemigos de luchas fratricidas
vio esclavitud y triunfos,
prostituciones, crimenes,
prosperidad,traiciones
y ella en cambio
lo que ha echo siempre es mirar
con calma y paz donde brota la historia.
Cuanta sangre ha corrido
ante el destino de la diosa,
mas una noche al contemplar
su dulce fulgor mundo y vacio
su esteril hermosura virginal,
hasta ella se alce en lagrimas
frente a frente
el silencio del mundo
y la belleza de la gran luna
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